Si el barco va a pasar el invierno parado, el motor fueraborda necesita unos cuidados antes de guardarlo. En la Costa Dorada casi nunca hiela, pero la sal, la humedad y la gasolina vieja hacen daño durante esos meses. Lo que hagas ahora te ahorra averías y prisas en primavera.

Si vas a seguir saliendo de vez en cuando, basta con lavar el motor con agua dulce después de cada salida. Si va a estar parado dos meses o más, sigue estos pasos.

1. Lava el circuito de refrigeración con agua dulce

La sal que se queda dentro del motor cristaliza y va cerrando los conductos del agua. Hay dos formas de lavarlo:

  • Con la toma de lavado que traen la mayoría de los Mercury de cuatro tiempos: se conecta la manguera y se lava con el motor parado.
  • Con orejeras en la toma de agua de la cola: en este caso el motor tiene que estar en marcha al ralentí, y nunca sin agua.

Lava también por fuera el motor y la cola.

2. Trata la gasolina

La gasolina se estropea con los meses, sobre todo la que lleva etanol: deja depósitos que atascan filtros e inyectores. Añade un estabilizador de combustible (Mercury tiene el suyo, Quickstor) en la proporción que indique el envase. Después haz funcionar el motor unos minutos, siempre con agua, para que la gasolina tratada llegue a todo el sistema. Si el barco tiene filtro separador de agua, revísalo.

3. Cambia el aceite del motor y el filtro

El aceite usado lleva ácidos y humedad que atacan el motor si se quedan dentro todo el invierno. Por eso conviene cambiarlo antes de guardar el barco, no en primavera. Si además te toca la revisión de las 100 horas o la anual, este es el momento.

4. Cambia el aceite de la cola

Al vaciarlo, mira cómo sale. Si sale lechoso o con agua, algún retén está dañado; muchas veces es culpa de un sedal enredado en el eje de la hélice. Con agua dentro, la cola se corroe por dentro durante el invierno, así que hay que arreglarlo antes de guardarla.

5. Hélice, eje y ánodos

  • Desmonta la hélice, quita sedales y restos del eje, revisa las palas y engrasa el eje antes de volver a montarla.
  • Mira los ánodos: si están gastados más o menos a la mitad, cámbialos.

6. Engrase y protección

Engrasa los puntos de engrase del motor (soporte, dirección y eje de inclinación) con grasa marina, y protege con un spray anticorrosión las piezas metálicas que quedan a la vista.

7. Batería

Una batería que pasa el invierno descargada se estropea. Cárgala del todo y desconéctala, o déjala con un mantenedor de carga. Si el barco se queda en el agua, comprueba que la bomba de achique funciona.

8. Guárdalo bien

Deja el motor en posición vertical, bajado, para que salga toda el agua, y tápalo con una funda transpirable.

Lo que conviene dejar al taller

Los pasos anteriores los puede hacer cualquier armador con un poco de maña. Hay otros que es mejor dejar al taller:

  • Diagnóstico con el sistema oficial Mercury: lectura de horas, avisos guardados y códigos de error.
  • Impulsor de la bomba de agua, si le toca por horas o por años.
  • Retenes de la cola, si el aceite ha salido lechoso.
  • Protección interna del motor si va a estar parado mucho tiempo.

En Marina Arcadia somos servicio oficial Mercury y trabajamos también Yamaha, Suzuki y Honda. Si dejas el barco en nuestra marina seca de Coma-ruga y haces la revisión del motor en invierno, la grúa te sale gratis (tarifa 2026-2027). Pide cita por WhatsApp al 877 99 73 80 y dinos qué motor tienes y cuántas horas lleva.

Preguntas frecuentes

¿Hay que sacar el barco del agua en invierno?

No es obligatorio. Aquí muchos barcos pasan el invierno en el puerto. Sacarlo a una marina seca protege el casco, evita que se llene de incrustaciones y deja el motor a mano para revisarlo. Lo comparamos en marina seca o amarre.

¿Puedo arrancar el motor de vez en cuando durante el invierno?

Sí, pero siempre con agua de refrigeración (en el agua o con orejeras) y dejando que coja temperatura. Arrancarlo en seco, aunque sean unos segundos, puede dañar el impulsor de la bomba de agua.

¿Cuándo es mejor hacer la revisión, en otoño o en primavera?

En otoño. Cambias los aceites antes de que pasen meses dentro, ves con tiempo qué piezas hacen falta y en primavera solo queda echar el barco al agua. Además, en primavera el taller está mucho más lleno.